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VERSOS TRIUNFALES A LA RAZA AMERICANA

VERSOS TRIUNFALES A LA RAZA AMERICANA

VERSOS TRIUNFALES A LA RAZA AMERICANA

 

 

Cada hombre, cada mujer americana

es del tamaño de su frente,

pero su frente es más alta que el cielo

si el amor alienta los horizontes

de sus sienes.

 

Cada hombre, cada mujer americana,

su raza, 

eso dicen, es del color de su piel,

pero debajo de su piel sólo hay ríos

de agua de azúcar y árboles

de verdes hojas

y flores  y frutos

que la madre natura endulza.

Toda la piel es un manto de flores diversas,

como un arco iris de amores eternos.

Bajo la cáscara, los árboles

sólo son árboles.

 

Cada hombre, cada mujer americana

es una persona,

capaz de salvar con su amor

la sangre azul del cangrejo,

capaz de salvar con su sangre

a un hombre o mujer

que en cualquier parte del mundo

necesita transfusión sanguínea,

sin que ello sea según el color de la piel,

perdón, iba a decir según la flor de la piel.

Debí decir que cada mujer

de la tierra conecta al hombre

con la línea genética mitocondrial

de la primera Eva, por cierto africana es

la Eva madre de la mujer blanca,

la Eva madre de la mujer negra,

la Eva  madre de la mujer amarilla,

la Eva madre de la mujer blanca caucásica,

la Eva madre de la mujer mulata, y en fin,

la Eva madre de la mujer mongólica...

Y digo que la mujer pare hombre

y pare mujer.

Digo que Dios no creó sino la humanidad,

que las razas no son sino

una cuestión cultural,

gracias a los bancos genéticos homogéneos,

quizás a causa del miedo

a procrear con extraños

que en aquellos tiempos remotos

pudieran comérselos vivos

y estaban más seguros

con su prole y su pareja,

gracias a los colores

de su amorosa piel.

 

¿En qué momento comenzó

a crecer el cerebro del hombre

al hacerse carnívoro?

 

¿Al derramar la sangre

de los cuadrúpedos

dejó acaso la humanidad

su corazón enterrado

junto a los fósiles de las cavernas?

 

Y digo que América es multicolor,

un arco iris de sueños posibles

e imposibles,

hijos del cruce y del mestizaje

desde todos los rincones

de este melón rodante

que es el globo terráqueo nutricio

del espejo.

Sí, amigos, en el mundo no existen

las razas como creyeron

Toussaint y Dessalines en Haití,

con su vano intento

de tener una Isla uniconsanguínea....

 

 

En América no existe más

que la raza humana que Dios creó, 

la hembra y el varón,

yin y yang

como dualismo del mundo entero,

y del Universo.

 

Cada hombre, cada mujer americana

es del tamaño de su frente,

pero su frente es más alta que el cielo

si el amor alienta los horizontes

de sus sienes.

 

Barahona, 5 Octubre, 2004

LA MALDICION DEL PARRAL

LA MALDICION DEL PARRAL

Por:

 

Abraham Méndez V.

 

 

LA MALDICION DEL PARRAL

 

Armandito José tendría entonces unos cuatro o cinco años. En varias ocasiones sus padres tuvieron que llevarlo al médico, de emergencia. El caso es que aprovechando que su padre dormía la siesta o hablaba con otro evangélico, el infante se subía sigilosamente por el tronco del parral, que consistía en varias matas de uvas que partían desde el lado sur del traspatio y recorrían sobre una gran enramada casi todo el ancho solar, salvo la casa de la familia, y, para que don Armando su padre no se diera cuenta, el astuto niño iba devorando las uvas con cáscaras y todo. Fue así como se empachó.  

 

En cierta ocasión pasó por allí doña Maguí, una vieja prieta con fama de bruja que vivía unos doscientos metros más al oeste, en la cabeza del callejón que divide el barrio El Jacho con Cachoevaca. Venía de no se sabe dónde, vio el parral cargado de unos racimos de uvas que estaban a punto de ponerse moraditas, y no pudo impedir gritar su admiración, bajo el sol de las once y media de aquel sábado de gloria, diciendo:

 

Oh, qué uval más hermoso, y  un niño encaramado comiendo uvas,  que parece como que bajó del cielo.

 

Don Armando Delvallegrande despertó de pronto, al oír a la vieja Maguí, y se quedó oyéndola nomás, simulando dormir su siesta bajo la sombra propicia de las matas de uvas. Escuchó muy claramente todo cuando dijo la vieja aquella, que tiró su voz endemoniada sobre el parral cargado de racimos que muy pronto estarían buenas de vender en el  mercado, pero un golpe seco hizo que el buen padre saltara corriendo del fondo de su mecedora serrana. Armandito José cayó también fulminado por el mal de ojos de Maguí. Por suerte cayó sobre el suelo acolchado por las yerbas secas del burro bayo. Las uvas se pusieron cenizas de inmediato, el muchacho ardía en fiebre, y muchos racimos  de uva gotearon enteros del parral casero. Los que no cayeron de las matas se pusieron cenizas y se cuartearon.

 

Temeroso de perder el muchacho, don Armando lo cargó en seguida sobre el hombro y cruzó el pueblo de tres zancos y llevó a Armandito José al consultorio del único doctor que había entonces en la comunidad.

 

 No tiene ningún trauma grave. El chichón bajará poniéndole paños de hielo, dijo el doctor Cordero y agregó:- pero tiene una fiebre en treinta y nueve que arde.

 

  ¿Qué hago, doctor?

 

  Nada. Déle estas gotas, y esperar que ceda. De vez en cuanto báñelo con agua fría y así evitará que la fiebre suba a cuarenta. Entonces sí. Déle la dosis exacta, cada seis horas.

 

Los muchos baños de agua bien fresca de la tinaja no bastaron. Las dosis de la medicina que le recetó el doctor valieron menos que las muchas refriegas en la enorme batea de guayacán. Las lágrimas de la doña Antonia, la madre del muchacho, fueron en vano, porque la fiebre ya estaba en cuarenta grados. Convulsionaba. Medio punto más y se carbonizaba, pero los baños valían la pena, entonces, por unos cuantos minutos, sí. La fiebre  bajó un grado  y se mantuvo en  treinta y nueve grados.

 

Alguien que iba de paso vio el grupo de evangélicos pentecostales que oraba y cantaba, pidiéndole a Dios la sanidad del niño de don Armando. Vino y observó al hijo de cerca y dijo: Es maldeojos que tiene. Dénmelo. Pero, si ustedes son cristianos y no creen en eso, dénmelo que yo iré de un brinco con el niño donde la vieja Maguí, para que la azarosa le orine la cabeza.

 

La sanidad viene de Dios, también la sabiduría; ya fuimos al médico porque la ciencia la da Dios. Pero yo no apruebo la brujería.

 

No es brujería, don. Es un simple ensalmo, después que Maguí  le hizo el maldeojo y basta que le orine la cabeza al muchacho, eso no es nada. Es sólo una mujer que pasó  con la mala hora en los ojos. Nada más.

 

No, esas son cosas del Diablo, doña. Ésa satánica pasó por aquí, se admiró del parral y mire el uval en el suelo, mire los racimos cenizos con los granos partidos en dos, y voy yo ahora a buscar la cura donde ella, eso no, doña. Siga su camino.

 

No es ella, don. Es su orina.

 

Don Armando  se negó a entregar el muchacho a la vecina recién llegada; antes bien, llamó a los evangélicos y evangélicas que habían ido a su casa a darle asistencia espiritual. Se agarraron de las manos. Oraron. El Espíritu Santo se derramó entre ellos.

 

Que sea la voluntad de Dios todopoderoso.

 

Los hermanos evangélicos que estaban allí obedecieron el llamado porque era la voz del Espíritu Santo que hablaba al través del copastor y primer diácono de la Asamblea pentecostal. Eran cristianos ortodoxos. Antón, el hermano mayor de Armandito José, dominaba el centro del círculo. Casi un calco de la iglesia primitiva. Tres o cuatro años después se iba a repetir semejante círculo de oraciones, invocando el milagro por Antón, al ser mordido por un perrito con rabia salido de los montes. Armandito José hervía en fiebre en cuarenta.  Ellos cantaban y oraban, ignorando que en el techo de la casa había cientos de espíritus del aire que sólo el niño, en su fiebre delirante, podía ver. Se desdoblaban con techo y todo. Jamás olvidaría aquel espectáculo de ultratumba. Ni siquiera podía sentir el círculo que danzaba en torno suyo, pero la verdad es que aquellas oraciones salvadoras arrancaron al niño de la guadaña de la muerte.

         

Sí. Se hizo el milagro. No bien terminaron de hacer la oración cuando ya Armandito José había sudado la fiebre casi por completo. Entonces fue cuando el Espíritu Santo volvió a derramar con furia sus ricas bendiciones sobre aquellas hermanas y hermanos agarrados en un círculo de fuego de fe triunfadora.

 

Doña Maguí siguió haciendo sus maldeojos a todo cuando admiraba. Tenía mala fama. Los muchachos del barrio la llamaban bruja. En una ocasión, unos doce años después de la maldición del parral, Armandito José jugaba baloncesto junto a otros adolescentes de El Jacho, en una cancha improvisada en la calle. Pasó doña Maguí y la cadera del muchacho chocó con las cosas que doña Maguí traía ese sábado de cenizas del mercado. Era casi el mediodía. Y la vieja Maguí sostuvo con fuerzas traídas del otro mundo el saquito que contenía frutas y hojas de hacer remedios de luna llena. Se trataba de una vieja de buen tamaño, dura para encorvarse, de mirada fiera, coñera, con mirada de chivo ahorcado, y lanzó un coño insolente al muchacho, sin recordarse de lo sucedido mucho ha Lo cual no le gustó a Armandito José, que parecía acordarse bien del maldeojo aquél.

 

 ¿Pero esta vieja vive aún?

 

La expresión ofendió la doña Maguí sobremanera. Lo miró con fuego en los ojos de chivo ahorcado. Si no lo embrujó con su mirada de muerte era quizás porque no lo estaba admirando, no estaba pensando que era un niño  que parecía bajado del cielo. No. Si aun era de buen parecer a pesar del maldeojos. Armandito José era ya, también, un angelito endiablado, por su forma de hablar, ¿no? Pero Maguí supo de inmediato recordar los orígenes del muchacho, pues le grito:

 

   ¿Qué dices tú, evangediablo?

 

No se dijeron más nada. La vieja Maguí siguió su camino tirando conjuros al aire. Los muchachos, por su parte, alrededor de Armandito José, pues era ya un líder del drama y la poesía coreada en el club, estuvieron mirándola atentos, hasta que la vieron llegar a la esquina del bar de enfrente, pues la calle moría como en T, con otra calle, y  porque fueron en un tiempo niños muy bellos y doña Maguí afeó a muchos de ellos con sus maldeojos, y  los muchachos allí presentes, al unísono, sin acuerdo previo, tenían hecha la improvisada su cruz de dedos, y a un mismo tiempo vocearon:

 

     Maguí, Maguí vieja bruja.

 

Nota: Capítulo VII, de la novela LA SANGRE DE LAS UVAS, de Abraham Méndez V.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

LA POESIA REBELADA EN LA PROVINCIA NACIONAL

LA POESIA REBELADA EN LA PROVINCIA NACIONAL

 

 

 

 

LA POESÍA REBELADA EN LA PROVINCIA NACIONAL

 

 

Manuel Mora Serrano

 

 

 

Dispersos por el mapamundi o inmersos en sus paisajes agrestes, los y las poetas dominicanos oriundos de las provincias han asumido la función de impedir que el verso muera arropado por la vorágine de la prosa de ficción.

 

Por suerte ya están superados los tiempos en que algunos críticos denostaban a los portaliras fundamentados en oficios o sitios de nacencia o que algunos nos echaran en cara que resucitábamos muertos o exaltábamos improvisados.

 

Sin duda alguna existe una democracia cultural y ya los metropolitanos no son propietarios exclusivos del liderazgo y los premios literarios se reparten de un modo tan a favor de los que no comparten con nosotros las vicisitudes citadinas, que el asunto abruma.

 

Santiago, San Francisco de Macorís, Azua, Puerto Plata, Moca, San Cristóbal, Hato Mayor, Higuey, por citar las comunidades que aportan el mayor caudal, vibran con veteranos y jóvenes valiosos y oriundos de esas y otras comunidades nos llegan desde el exilio voluntario que llamamos diáspora, muestras de un trabajo hecho con seriedad y con indudable amor a la literatura.

 

Baní, Pimentel, Neiba y Barahona fueron ayer atalayas señeras. En la Neiba de Angel Hernández Acosta hace unos años vibraban jóvenes muy valiosos y algunos ya pertenecen con legítimo derecho al número de los elegidos.

 

A pesar de la indudable rivalidad provincial que existe, quiera uno o no, entre ciudades y poblaciones cercanas, ha ido a enraizar a Barahona el neibero Abraham Méndez Vargas y viviendo allí ha editado el libro que hoy ponemos en circulación, Sinfonías de la Paternidad, poesía informalista (Editorial Gente, abril 2005, 114pp).

 

Mi compadre Abraham Méndez es lo que se dice un literato pleno. He conocido muchos en mi vida y algunos tan tenaces como él, pero ninguno le supera en preocupación constante, en lucha abierta por decir lo que lleva adentro.

 

Desde sus días universitarios en San Pedro de Macorís, alentado por Rodolfo Coiscou Weber, otro fervoroso y no menos tenaz luchador de las letras, y sus no tan plácidos días neiberos donde compartió con aquella lumbrera nacional que fue Angel Atila Hernández Acosta, que aunque luchó por quitarse el Atila, su nombre quedaría desangelado sin el rudo norteño que humilló la roma Imperial, le vengo conociendo  y hemos ido anudando una amistad que traspasa lo puramente literario y llega a la fraternidad, al extremo de que su hija mayor no sólo lleva el nombre de mi hija y es mi ahijada, como debía de ser por imperativo del cariño, sino que también es poetisa.

 

Tanto en su prosa poética, tan desbordante de figuras literarias que supera la narración misma, que es como un enamoramiento de la palabra, como en este texto, mi compadre Abraham nos demuestra que lo suyo es la poesía.

 

Neiba, claro está, es tierra lírica por excelencia. Ver la luz en aquella provincia es comulgar con las metáforas desde el vientre de la madre si pensamos en Apolinar Perdomo Perdomo y llegamos a Quinito Hernández Acosta, para no seguir nombrando personas y cometa alguna omisión imperdonable de queridos amigos del solar lacustre y de esa tradición, de esa estirpe es Abraham Méndez Vargas.

 

Me complace apadrinar este libro, donde lo que los lectores encontrarán de más curioso, es que se trata de “poesía informalista”.

 

Lo informal es, según el diccionario, lo no formal, poco serio o poco exacto. Que no se ajusta a las circunstancias que le son formales. ¿De dónde sale entonces este término?

 

En la carta del 19 de octubre del 2003 que él inserta como segunda parte del prólogo, que es otra misiva del 19 de septiembre del 1984, entre otras cosas le decía que era una “poesía seria e informalista, a veces áspera como la tierra donde creciste, pero sin entrega a lo fácil ni renuncias a lo que te impulsa a escribir más allá de la inmediatez que te rodea”.

 

¿Qué quise decir con seria e informalista? Eso es lo más importante, creo. Quien lea los sonetos de Abraham y de los últimos sonetistas dominicanos (salvo Leopoldo Minaya y alguna otra excepción), encontrará ciertas variaciones para la rima y hasta para la métrica, que la ortodoxia literaria no acepta. No digo que esto sea malo, al contrario, después de los Sonetos de Amor de Neruda y los “Bárbaros” de

 

Vigil Díaz, existe una completa libertad para llamar “soneto” a cualquier poema, hasta en prosa y no sólo al que tenga los clásicos catorce versos divididos en cuarteros y terceros y, claro está, para escribirlos.

 

Dejando de lado estos detalles, entremos en materia. En Neiba y en muchos sitios de nuestro país el que no escribe sonetos no es poeta. Angel Atila Hernández Acosta fue un sonetista de diez y ocho quilates. Sin embargo, hay algo en la poesía de mi compadre que siempre me ha llamado la atención. Quizás sean él con sus sureñismos y Francisco Nolasco Cordero con sus cibaeñismos los únicos poetas después de Andrés Avelino, son capaces de insertar expresiones y palabras del lenguaje vulgar campesino con mucha propiedad y soltura.

 

Veamos: “El viejo de lurios consejos. Y dame, dame un caremí de ilusiones muertas” (Piel de asno); “Recreando el pasado de las rocas del cielo y mamones de perros de oro a orillas del río de tus claros ojos”; “Dentro del melón terrestre, extraídas las vísceras y todo, tan sólo tenía la loca”  “Entre los eneales de nubes escarlatas (Icono de eternidad). “Que expiran entre rahelos de mares” y expresiones directas de la tierra dura: “Cuando el alma de la tierra se cuartea secana” o ya referente a lo que los distingue: “Más allá de los palos verdes, y entre sorbos de vinos de uva” (Elegía al Dr. Fidel A. Soto Guerrero).

 

Demás está decir que ese derecho del poeta de usar cualquier palabra como poética, es uno de los logros del postumismo, como su preocupación americanista, corriente literaria de la simpatía de nuestro autor.

 

Indudablemente no concluiré citando todos los poemas del libro, el lector tendrá  sorpresas, hay poemas de amor, no sólo el filial que le inspira su hija, sino el carnal y a pueblos, sitios y sobre todo un poema erótico que ha llamado mucho la atención, del cual, para concluir, mostraré unos versos:

 

“Desnuda, completamente desnuda sobre el sofá del horizonte, escondiendo tu manzana de gracia entre tus piernas de diosa de mi fe”.

 

El lector podrá tener en sus manos el volumen y seguirá disfrutando la extraña poesía informalista de Abraham Méndez Vargas.

 

(Palabras pronunciadas por Manuel Mora Serrano en la Presentación del poemario de Abraham Méndez Vargas, titulado SINFONÍAS DE LA PATERNIDAD (Poesía informalista), en fecha 12 de junio del 2005, a las 8:00 p.m., en el Forum Pedro Mir, Librería Cuesta, Santo Domingo).

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

EL TALLER DEL DIABL0

EL TALLER DEL DIABL0

 

Por:

 

Abraham Méndez V.

 

 

EL TALLER DEL DIABL0

 

XI

 

La hermana Milagros de las Mercedes Guzmán recorría todas las tardes y regresaba todas las noches la distancia de un kilómetro que hay entre la El Mesetal y el municipio de Xaragua. Asistía a los cultos evangélicos que se oficiaban en la única iglesia que había entonces en toda la provincia de Santa Cruz de Las Uvas. Era a finales del de la década del 40 o a principios de la del 50 del siglo próximo pasado. De regreso a El Mesetal, el último paraje de la Santa Cruz de Las Uvas al sur, en la prima noche, junto al resto de los hermanos en Cristo. Pero a veces tenía que hacer la travesía sola, pues ocurría por menesteres de la vida que iban llegando uno a uno  con el Dios te bendiga a flor de labio.

 

La iglesia estaba en una casita de palma-cana, de una sola pieza, sin la acostumbrada división de dos aposentos de las casas dominicanas. Allí cantaban cánticos de alabanzas al Señor Dios, Uno y Trino, conforme a los parámetros de la iglesia cristiana primitiva, sin que el cansancio fuese sentido jamás por tales religiosos.

 

Entre los dones que Jehová Dios había repartido entre la comunidad pentecostal de entonces, estaban unos tan antiguos como la presencia del hombre en el planeta tierra. Por ejemplo, la hermana Milagros de las Mercedes Guzmán tenía del don de sanidad y del canto y de la predicación trascendente, en el nombre de Cristo; fueron pocos los enfermos con fe por los que ella oró que no se sanaron. En cambio, el hermano don Armando Delvallegrande, que fue el primero en convertirse y lograr el arrepentimiento de los otros parientes para formar esa primera iglesia protestante, pues catolicismo había por doquier entonces, recibió del Señor Dios el don no solo de sanidad al igual que la hermana Milagros, sino también otros dones más, como son el don de interpretación y de hablar en lenguas, así como el don de profecía y de la predicación. Era el copastor y primer diacono de la iglesia de Xaragua. Don Armando tenía también el don expulsar los demonios en el nombre de Cristo, ¿no?

 

Pero, como se sabe habían  días en que los hermanos y hermanas de la iglesia de Xaragua no venían juntos desde El Mesetal, cosa que hacía que no se sintiera el kilómetro que caminaban a pie y nunca en burros ni de a caballos. Pero lo más raro del mundo es que hubo un día en que la hermana Milagros no asistió al culto cristiano. Pasaron tres días. Entonces la iglesia mandó al hermano Armando por ella. Don Armando era el fundador de la iglesia entre ellos, fue y la escoltó hasta Xaragua, y allá, en la reunión dominical, la señorita Milagros les contó la causa por la cual no estaba yendo a la iglesia, pero que oraba y adoraba al Señor en casa.

 

El caso era que un lugareño llamado Geño, por cierto muy trabajador, pero testarudo como toro en sabana, estaba enamorado de la señorita Milagros de las Mercedes, la hermana más ferviente de la iglesia en Xaragua. El hombre la esperaba en El Córbano Hachado, perseguía la muchacha acosándola para que se casaran por ahí mismos, como era costumbre entonces, y se detenía en las puertas del pueblo. El hombre estaba más enamorado que un perro bolo. Emperrado. Luego de un tiempo, al no lograr persuadirla con palabras prometedoras, pues se trataba de una mujer llamada por el mismo Espíritu Santo a realizar una importante obra misionera por todo el país y el mundo entero y lo último que tenía en mente era meterse en una cocina a preparar los alimentos a uno comecocos, ¿no?  No. Eso no era verdad. Salcochar tilapias del Lago Enriquillo  era para otra. No para Milagros de las Mercedes Guzmán Delvallegrande. Al ver sus ilusiones perdidas, el tal Geño amenazó con matarla. O era de él o no era de nadie. Palabra de rey.

 

Al otro día, un jueves por la tarde, la esperó con su colin tan bien alifado en la diestra, se veía tan afilado que espejeaba como un espejo, y la muchacha se mantuvo firme; no se fue al monte con él, a pesar de los muchos amagos que le hizo, de volarse la cabeza.

 

Milagros, la llamó el Geño...

 

¿Qué quiere usted conmigo? No le he dicho que soy una servidora de Dios, que no puedo atender sus ruegos. ¿Qué quiere usted, eh? Apártese de mi vista, Satanás.

 

La muchacha llevaba un paso rápido, que diríase que corría, sin asomo de cansancio. Era hermosa, oreada de virtudes, una hermosa india de cabellos lacios y ojos negros grandes como una princesa oriental. De cuerpo muy bien proporcionado, menuda, ni flaca ni gordita. Quien la veía seguramente pensaba que la hermosura de Anacaona no desapreció en la matanza del Xaragua éste. ¿no?

 

Tú me vas a querer, Milagros. ¿Qué no? Tú me vas a tener que querer y  tendremos muchos hijos tú y yo, o con este machete alimaito te cortaré la cabeza, Milagros Guzmán. O eres mía, o no eres de nadie, ¿no? Sí. Te digo que tú me vas a querer, Milagros Guzmán, o ya tú sabes, ¿no?

 

Yo soy de Dios únicamente. Apártate de mi, Satanás.

 

Y después del jueves la hermana Milagros no volvió al culto de la iglesia. No le dijo nada a su primo Armando, porque sabía que buscaría al tunante aquel y lo enfrentaría, para que la dejara quieta, y ella no quería problemas. Antes bien, esperó que la iglesia se reuniera después de la escuela dominical, que ella misma impartía de manera magistral. Eran tiempos heroicos aquellos, ¿no? Había entonces en Xaragua una hermana llamada Toña, que era la dueña de la casa donde estaba la iglesia; no pagaban alquiler, por voluntad de la hermana Toña; y puso el dedo en la llaga cuando dijo:

 

¿Y no es ésta la casa de Cristo, el Hijo Dios, de quien es la venganza?

 

Sí, así es, hermana Toña.

 

Oh, ¿Dónde está la fe de ustedes?

 

Todos tenemos mucha fe, hermana Toña.

 

Si nuestra fe es del tamaño de un grano de mostaza, oremos que Dios ha dicho: yo pagaré, la venganza es mía, ¿no? Agarrémoslos de las manos y oremos. Oremos, que el taller del diablo son las manos ociosas.

 

Así estuvo la iglesia orando tarde y noche, en largos cultos de oración. Pasado esa semana, cuando se reunieron en la escuela dominical, llegó la noticia. La hermana Nela llevó la noticia, y después de haber descansado un poco la carrera del camino, dijo:

 

Murió el hombre.

 

¿Qué hombre, muchacha?

 

Oh, muchacha. Geño, ¿no?

 

¿Y qué le pasó, dime?

 

Oh, dicen que estaba cortando víveres en su conuco y encontró un ratón entre las manos de un tremendo racimo de guineo y que Geño quiso matarlo, lo corrió hasta la empalizada que da al camino por donde sube el camión de la guiñéera a recoger los víveres del campo, y se cortó una mano, y hace poco que murió de un pasmo, ¿no?

 

La hermana Toña Rivas estaba orando de rodillas frente al banco del altar de Dios, cuando Nela les contó a las hermanas Milagros de las Mercedes Guzmán y a Sofía lo ocurrido en La Hija, barrio del extremo oeste de Xaragua. La muchacha había cruzado corriendo todo el poblado, con la noticia milagrosa. Al oírla, la señora Toña dio un saltó que casi pega en el caballete de la iglesia de Cristo. Estaba llena del Espíritu Santo. Esa noche el Espíritu de Dios derramó sus ricas bendiciones. Pero, después de todo, alguien habló en lengua y don Armandito dijo que el Espíritu Santo habló en lengua. Que la hermana Milagros debía pastorear su propia iglesia en Santa Cruz de Las Uvas, en el barrio El Jacho, en la antigua calle Ramfis Trujillo, esquina calle de El Matadero, donde el Diablo había echo residencia y había que desalojar unos malos espíritus que se habían encuevado en el corazón del pueblo, ¿no?, mientras la hermana Toña seguiría pastoreando la iglesia de Xaragua. El hermano Armando recorrería la región y fundaría otras iglesias de la Asamblea de Dios, además de que tendría por misión especial darle a Dios en el pueblo de Santa Cruz de Las Uvas, junto a la hermana Milagros de las Mercedes y  a otros hermanos, en solar que Dios proveerá el resto, el primero y más grande templo religioso para adorar al Dios verdadero.

 

Eran gente pobre. Humildes. Ricos de fe y todo se hizo según la voluntad de Dios. Aleluya. Todo lo demás es harto conocido, ¿no? Y es que como decía la hermana Toña siempre, las manos ociosas son el taller del Diablo, ¿no?

 

Nota: Capítulo XII, de la novela LA SANGRE DE LAS UVAS, de Abraham Méndez V.

 

 

 

 

 

 

EL AMOR BAJO LAS DOS LUNAS DE AGOSTO

EL AMOR BAJO LAS DOS LUNAS DE AGOSTO

 

EL AMOR BAJO LAS DOS LUNAS DE AGOSTO

 

 

 

 

El amor bajo las  lunas de agosto,

descubre, como uno solo, en la arena,

nuestros cuerpos, curando toda pena

que nos ató al desierto más angosto.

 

Veintisiete, dos lunas en agosto.

Nada en el orbe es música ajena.

Voz que me trae de una bella nena

la ilusión de amor por la que yo aposto.

 

Ricas verdades vendrán en la voz

que ahora es verdad que nunca miente,

verdad que muere por su propia coz.

 

Esta es edad en que no es dado mentir.

Por la verdad no matéis la simiente,

cuando dices Te amo, en mutuo sentir.

 

Barahona, Rep. Dom.;

24 agosto 2007.

EL DIOS LEVANTADO

EL  DIOS LEVANTADO

 
 
 
Abraham Méndez V.
 
 
EL  DIOS LEVANTADO

 

A mis padres Arsenio Méndez Guzmán

y Bienvenida Vargas de Méndez, pastores de Iglesia;

a Noelisa Paula de Díaz, sierva del Señor,

y al Monseñor Rafael Leonidas Felipe Núñez,

Obispo de la Diócesis de Barahona.

 

¿Quién es capaz de penetrar al fondo

de tu desconocido

 o acaso fabuloso acontecer?

¿Quién solitario inclinará sus ojos,

hasta llegar al alma

deshabitada toda de tu espejo?

 

--ANILLO DE DIOS.

Franklin Mieses Burgos

 

 

 

-I-

 

Diablo en tinieblas no coge cabeza. 

En el principio fue creado el Hijo,

y el Verbo era Dios,  según Juan dijo,

por El, y en El, lo demás… por su alteza.

 

Era Luzbel el ángel de más belleza;

mas, no feliz de ser menor que el Hijo,

aprovechó estrella y ángeles y dijo:

Dios temió crear todo en mi cabeza.

 

Y Dios que todo sabe, no en todo va,

arrojó a Luzbel a las tinieblas,

junto a la legión que lo acompañaba.

 

Ser dia-bo-lo es calumniar a Jehová.

Amar a Dios es no ser pura niebla.

El Diablo en tinieblas, jamás oraba.

 

 

-II-

 

En el principio creó Dios los cielos y la tierra,

millones de años después la tierra estaba

desordenada y vacía, pues Satán se vengaba,

lleno de ira, destruyendo todo en la guerra.

 

Mas, Dios creó a los ángeles con su inmortal cera

y no quiso destruir a Luzbel, que lo atacaba,

lo hizo cautivo pues lo traicionaba,       

e hizo Dios al hombre como mudable pera.

 

Y el hombre, en su libre albedrío, puede subir

a la altura del ángel, o volver sin pena

al polvo, como un mono que ignora su mayor cena,

 

pues no tiene opción en este su único existir,

más que la acción de nacer y morir, como árbol,

sin saber que la gloria es más que un eterno arrebol.

 

 

-III-

 

Y la tierra estaba desordenada y vacía,

y  del desorden aquel aún aparecen  fósiles,

con millones de años que no son nada fáciles.

Y en la mar el Espíritu Santo se movía.

 

¿Qué pasó, entonces?  Lucifer, seguro homicida

desde el principio, dijo Cristo. Era culpa suya:

penetró a la Varona y  todo era jucha cuya

idea es ser dios de vidas desprevenidas.

 

Y destruir la creación de Dios es obra del Diablo,

porque con las almas que Jesús ha de salvar,

tendrá Dios con que sustituir la legión de ángeles,

 

 

la legión oscura que de Luzbel son retablo.

La humana alma debe elegir si quiere el lugar,

el camino que la hará un coro de arcángeles.

 

 

-IV-

 

 

Y Caín era de Jesurún ilegítimo incubo.

Mas Adán fue el buen titán del primer Génesis;

del proyecto de Dios era el nuevo paréntesis,

y le ofreció Dios tierra y Adán llenó sus cubos.

 

Y al ángel caído, en lugar de Abel, Dios puso a  Set.

Mas, Lucifer hacía matar los mensajeros del Rey,

y oyó Dios el clamor de su amada grey:

sacrificó su Hijo para aplacar nuestra sed.

 

Así que el que es y será después de los tiempos,

el Dios que ha fijado el orden de las eras,

el Dios que limitó toda nuestra mudanza,

 

es también amigo fiel y la gran esperanza,

de ser más allá del ser y fin de todo tiempo,

restaurando el reino de la más bella esfera.

 

 

-V-

 

 

La tierra es una casa construida sobre roca,

sabio el hombre que en roca edificó su casa,

pero ahora el hombre, para adornar su terraza,

las perfora por el oro que cuelga en su boca.

 

Un becerro de oro que a ningún ángel convoca,

es este globo azul que suprime la esperanza,

y el amor es en el corazón una lanza,

allí donde avaricia es ciencia que jamás equivoca.

 

Si tiempo y espacio son propiedades del ser,

carcomiendo rocas de un planeta tan antaño,

los cinco continentes volverán a ser dos,

 

como cuando Moloc llevó al hombre a fenecer

y sólo Adán se opuso hace millones de años.

Y en el tercer Génesis reinará el mismo Dios.

 

 

 

-VI-

 

 

Un ángel de sueño

es el fruto maduro que cae de las ramas

del deseo de otros mundos,

abiertos por los vientos sonoros

del aleteo de los peces

en las lunas de mayo.

 

Las lunas son milenios de angustias

en las rocas de oro cubiertas de hielo,

porque un cometa salido del sol

ahora cruza las órbitas últimas del sueño

y acaba con las sequedades desordenadas

de un planeta de afables vientos

y de mares perfectos inefables salidos del hielo

bajo un sol tibio como el nuestro

al amanecer auroral de abril

en los pantanos de yodo;

bajo un sol llameante de amor

como el nuestro,

instintivo y locuaz,

como un ángel de sueño.

 

Un fruto maduro pende aún del árbol

de la vida que empieza su eternidad

de raíz invencible,

como la luz del rayo gigante

sobre las nubes

que esta mañana trajeron

dibujado, por breves instantes,

el rostro patriarcal del ángel de fuego,

y yo entendí de su boca

este canto deletreado de pronto,

el cántico del Dios levantándose

         (al tercer

                 (día de su sueño de muerte.

 

 

 

VII

 

Mi palabra es un cuerpo de cristal

en cuyo fondo de lágrimas de sangre

su martirio es mar fosilizado al beso,

lejos del sol es un cristal helado, 

cerca del sol es una roca incendiada,

sobre la tierra tibia es sólo polvo

que llora,

pero aquí y allá mi cuerpo sigue siendo

la sombra de una ave maravillosa

cuyas cenizas de cascarones

de huevos de oro empollan otra vez

como un cielo duro

que los rayos del sol

desvían con los rayos gigantes

sobre las nubes del ardor

en su ruta sedienta hacia el océano

de estos ojos que vuelven a la vida,

cuando ya la vida

es otro rompimiento de la luz

desde el fondo terrible

de la mente de Dios. 

Mi palabra es un cuerpo de cristal

que orbita en el tiempo que se viste

de fiesta con la última hoja seca

de guázima que le quedaba a la muerte.

 

 

 

-VIII-

 

 

El  verdadero sentido de la vida

es salvar en ella aquello que es eterno,

asirse a Dios en un acto de fe sempiterno,

con Cristo, por quien nos fue concedida.

 

El resplandor de la imagen divina

y la potestad de fe del gobierno

que rige el Universo y el infierno,

es voz eterna que nació una y trina.

 

Resucitó Lázaro de la tumba

y muchos muertos volvieron a casa

cuando predicó el Cristo en ultratumba.

 

De ahí que un ángel es cual microfilm

de inmortal cera que vuelve a ser raza.

Así creará Dios nuestro eterno redil.

 

 

IX

 

 

 

¿Dime, Dios, cómo es posible

que toda la Naturaleza

seas Tú, y yo, cual apacible

viento entre verde maleza,

sea parte del mundo interior

que en el sol te  calcina,

y  Polo Norte se empecina

en hacerte hielo muy superior?

 

¿Dime, Dios, cómo es posible

que en verdad tantas partes

seas, y fuera de estas partes

todo universal imposible,

cuando eres sin principio ni fin,

cuando todo, Dios, lo creaste,

cuando al Hijo solo pensaste,

y todo selló tu amor sin fin?

Yo me conformo con amarte,

porque Tú eres desde siempre

y para siempre el Dios vivo,

pasión que me hace quererte.

Canto a los cielos redivivos,

y tu Gloria es el camino,

la copa de oro, pan y vino!

 

 

 

Y -X-

 

Piedra que cae al tranquilo río que pasa,

mil ondas de pasión que a la orilla van,

cielos de aguas de espejos que llevan

las formas indias del rostro de casa.

 

Calles de cuerpos que dan al sol grasa

entre invisibles kilos de piel que iban

siendo los símbolos  que vienen y van,

río al aire que el ácaro desplaza.

 

Playas de olas de un mar bravío cuyo ojo

golpeó el negro avión originario

del dolor y la atómica muerte,

 

ácaros cuánticos que de sonrojo

y de asombro hacen morir templarios

que aguardan del existir mejor suerte.

 

Barahona, 12 Octubre, 2005.

 

Nota: poema central del libro El Dios Levantado, de Abraham Méndez Vargas, Editora Taller 2007, 1,000 ejemplares, Santo Domingo, D. N.

 

Abraham Méndez V., es narrador, poeta y ensayista dominicano. Nació en Neiba, provincia Bahoruco en el 1961. Desde hace más de diez años reside con su familia en Barahona, provincia de Barahona, donde es funcionario judicial. Ha publicado varias obras en verso y en prosa, como son El Dios levantado, Canto desde las sierras (2007, editora taller, Sinfonías de la paternidad (2005, editorial gente, santo domingo), que son poemarios; en prosa ha publicado el libro de cuentos El santo, la gran plena y otros cuentos del sur (editorial buho, 2007); La fiesta de Lucas Cajnavá, novela, editora taller, 2007. Ha publicado un ensayo jurídico titulado La seguridad jurídica en la Republica Dominicana (2001). Tiene inéditas varias obras en prosa y verso.

 

CONFERENCIA- MANIFIESTO SOBRE LOS POLOS MAGNÉTICOS

CONFERENCIA- MANIFIESTO SOBRE LOS POLOS MAGNÉTICOS

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

DR. ABRAHAM MENDEZ VARGAS

 

 

 

 

CONFERENCIA- MANIFIESTO SOBRE LOS POLOS MAGNÉTICOS

 

DE LA

 

POESÍA INFORMALISTA

 

 

 

 

Dedicada a los poetas  y  escritores  de    Barahona,

en la   persona  del  escritor

y  narrador Carlos Darío Sousa Sánchez

y del novelista escénico Manuel Mora Serrano,

Informalista por antonomasia.

 

 

Estoy plenamente convencido de que el amor es un polo magnético.

 

Richard Bach, famoso norteamericano autor del relato Juan Salvador Gaviota dice que “Nada es Azar”.

 

 

 

Al final de su novela precisamente titulada “Nada es Azar”, en el Epílogo, Bach nos enseña que “La razón de los problemas es superarlos. Esa es la naturaleza misma del hombre, pensé. Llegar más allá de sus propios límites para comprobar su libertad. No es el desafío  el que define quiénes somos ni qué podremos ser. Lo que nos define es la forma en que afrontamos el desafío, prendiendo fuego a las ruinas o construyendo un camino a través de él, paso a paso, hacia la libertad”.

 

 “Esta era mi verdad y la verdad para mi país, Norteamérica”, y agrega este famoso autor norteamericano terminando su gran novela “Nada  es Azar”que “Los problemas son para solucionarlos. La libertad para comprobarla. Y en tanto tengamos fe en nuestros sueños, nada sucede por simple azar”.

 

Nada es, sin embargo, sin el puro azar, en tanto que es el gran vehículo de lo maravilloso. La obra armonizadora, entre la ley de la causación y lo informe del azar, son los polos magnéticos. Esos polos magnéticos que como el amor nos hace volver el rostro de los sueños, cuando la máquina del tiempo se detiene bajando la montaña del puente milagroso y sentimos que, no obstante estar apagado el motor de los deseos y las desesperanzas de El Polo, vamos subiendo la montaña de reversa, buscando el cielo que se quiebra entre las nubes pasajeras que nos convocan a comprobar amorosamente, no una ficción visual como dirían los ateos sobre una pendiente soñada, sino a verificar el espectáculo maravilloso del azar.

 

Son fenómenos de la naturaleza bajo el puente turístico de El Polo magnético que hacen perder sus efectos, anulando la ley de la causación inmediata, obedeciendo a una ley superior cósmica, informe, que se desborda más allá del influjo misterioso de allende estrellas que fijan aquí su frontera poética, porque fuera de la capa de ozono, no hay norte ni sur, ni este, ni oeste,  ni nada posible que la contravengan. El informalismo artístico, a partir de hoy literario además de pictórico hiperglobal, viene a ser, entonces, la última ley en que, gracias al puro azar, todas las fronteras de las formas reencausan su influjo máximo,  sincronizando  en  una  forma  propia  que  cambia constantemente como las nubes del cielo o como la imagen de las cosas en las aguas limpias del paraíso, quebrando el formalismo hacia un informalismo perpetuamente sembrado al pie de los polos magnéticos de la expresión sincera y emotiva. Entonces comenzamos otra vez la vida, bautizados contra la ira de las ideologías excluyentes y limitadoras de las posibilidades intrínsecas del hombre. Todo mundo podrá venir al polo magnético del informalismo, ecléctico y apasionado buscador de la verdad de las ciencias sin perder su fe en Dios, fuente generadora de toda Belleza, de todo Bien y de toda Sabiduría, y recibir el influjo existencial de los espacios intergalácticos, a cualquier hora del día o de la noche, porque así jamás podremos olvidar dos cosas: primero, que somos habitantes de una pequeña estrella suburbial harto cariñosa, como un sueño confederado en perpetua sinergia que nos hacen sentir acompañados de otros seres en otros mundos en muchas partes del universo; y, segundo, que los polos magnéticos del informalismo son una “tierra de nadie” donde todos podemos hacer caminos y talar  nuestro propio conuco de amores en el cielo y, con buen clima, en esa buena tierra, y con buena semilla, dar un buen fruto exportable a otras tierras desde la Perla del Sur, Barahona, tierra minera y heroica, tierra de poetas y escritores prolíferos y amantes del paisaje marino de hermosas costas que inspiran y obligan constantemente al acto creador de altos quilates, eternizando el espíritu indomable que se libera para siempre de la mujer diosa, que como la internet, luego de otorgadas las posibilidades, no hay matemáticas que digan adónde habrán de llegar.

 

Si no   hubiera sido un poeta alto y definitivo, con una praxis poética propia, Rainer María Rilke, al conocer el gran escultor Rodin y verle trabajar en su taller, por azar inclusive, Rilke no hubiera llegado “a la creación de la cosa de-arte” y, aún así, como es sabido, el “poema cosa” no obedeció a un esquema fijo, a pesar de presentarse como polo opuesto del romanticismo. En las Elegías de Duino, empero, Rilke, abandona “a la creación de la cosa de-arte”, o sea, el “poema cosa” a partir de las esculturas de Rodin, Rilke se supera a sí mismo. Esa misma construcción que es igual en todo talento verdadero y humano, en todo sujeto cognoscente activo en la búsqueda del conocimiento, debe esperarse de los poetas dominicanos de hoy, si verdaderamente procuran la herencia del pasado y la renovación estética. En fin, en el iceberg gigante de rayos sobre las nubes del amor de los polos magnéticos de la poesía informalista, el gusto no está en discusión, pero sí preferimos integrar los mejores gustos del océano de la memoria del hombre sobre la ciudad de la fantasía. Igual sucedió con Bretón, que junto a Francis Picabia, eran la batuta detrás y delante de Dadá, cuando vio que Dadá se extinguía a causa del cansancio, cansancio de todo: de la burla y del nihilismo, de la fácil aceptación y  del ruidoso rechazo público, y a pesar de haber expresado que no concebía que un hombre deje huellas de su paso en la tierra, proclamándose nómada hasta en la forma de abordar las ideas, Bretón se levantó contra el racionalismo y logicismo reinante y llamó, gracias  al puro azar, a abandonar todo, incluso al dadaísmo, y abraza, entonces, el psicoanálisis de Freud, fijando nuevos caminos entre perdidos caminos en el tiempo; Bretón logra reorientar el mundo de la poesía y el arte en general, al denunciar un filón hasta ese momento casi intacto e inexplorado a conciencia: el filón de los sueños, bajo el imperio magnético de una nueva técnica: la escritura automática.  Así nace el suprarrealismo, conocido por el barbarismo surrealismo, pero que es como suena mejor.

 

No cabe la menor duda de que, como dijera Tzara, quien había defendido la espontaneidad dadaísta sosteniendo que ”la escritura carecía de gobierno“, tenía la razón cuando dijo que el superrealismo nació de las cenizas de Dadá, y, sin embargo, a pesar  de que Dadá carecía de disciplina de grupo y cada dadaísta era libre de buscar sus afinidades estéticas, Tzara, junto a otros, continúa su afiliación dadaísta, a pesar de que se había extinguido a causa del cansancio de todo.    

 

En “Síntesis del Arte Universal”, José Antonio Pérez Rioja nos enseña respecto del Informalismo lo siguiente: “En el proceso evolutivo de la abstracción se ha pasado, desde 1950, aproximadamente, al llamado “informalismo” que, como hemos dicho, preferimos denominar aformalismo (= privación de forma).// Lejanos precedentes del aformalismo podemos buscarlos en algunos lienzos de Rembrandt, Goya, Turner y Claude Nonel. // Pero son los franceses Jean Fautrier (n. 1898) - series de sus “Otages”- y Juan Bubuffet (no.1901), con sus configuraciones informales” (“Corps de Dame”) los iniciadores del aformalismo actual, a los que cabe añadir otros muchos nombres...”

 

En fin -dice Pérez-Rioja en su “Síntesis....”,- que “desde hace algún tiempo, la corriente no figurativa ha entrado ya en crisis, y de un modo un tanto impreciso surgen nuevas tendencias: el nuevo realismo, “Los nouveaux réalistes”, publicó en 1960 al crítico francés Pierre Restany, siendo suscrito por diversos artistas (Klein, Arman, Dufrene, Hains, Raysse, Spoerri, Tinguely, César, Rotella, Kiku de St. Phalle, Deschamps, Chistro). Esta tendencia, en 1962, pasó a los Estados Unidos, sumándosele otros artistas (Oldenburg, Segal, Dine, Wesselmann, Lishtenstein, Warnol, Rosenquist)” (Obra citada página 414-415, Editorial Tecnos, S. A.; A.-1970, Impreso en España).  

 

Y desde esa España que ama las cosas del espíritu, en pleno siglo XXI, por el Listín Diario el poeta ochentista Tomás Castro Burdies, en un artículo titulado “De España a Monte Cristi”, hace honor al polo magnético del informalismo dominicano, al terminar con estos versos del poeta Domingo Moreno Jiménez, “Palabras a Dios”; “Señor: soy pequeño pero te amo:/Señor: bien es verdad que tu llenas el mundo:/ Señor: cierto es que el que está contigo ya no se encuentra solo”, y es que Moreno Jimenes, el creador del Postumismo, proclamó el Arte como Religión Universal y, al igual que Dámaso Alonso en España, después de la trasguerra y antes de la Segunda Guerra Mundial, cuando el existencialismo devino a ser ateo, ellos reconciliaron al hombre con Dios, sin dejar de ser existencialistas.

 

El informalismo es la privación de forma, aformalismo. Incluso de forma postumista y surrealista. Confirmamos empero, que toda la imagen es la poesía, y que forma y fondo, mezclando mediante el acento emocional instintivo idea y emoción, serán un mismo ser sobre el péndulo del tiempo de la creación. Ya no hablando sólo del cuerpo  y del alma, como desde Heráclito y Parménides. Así como Marx dividió  el sistema capitalista en burguesía, oligarquía y obreros, Freud, en cambio, dividió la mente, si mal no recuerdo, en Ello, en Yo y Super Yo. Es de todo conocido que las tendencias del psicoanálisis convirtieron en fósiles muchas de las ideas freudianas, otras permanecen. Al principio a Bretón se le acusó de confundir la poesía con el psicoanálisis. Hay mucha psicología en la poesía de Moreno Jimenes. Si bien es cierto que hay una memoria que es auditiva, una memoria es sinestesia, una memoria que es sensorial, independientemente de que estas memorias puedan ser, a su vez, memoria musical, memoria espacial, memoria matemática, etc., es de todos conocido que la memoria se divide en consciente y subconsciente, que el primero ocupa el 5% ó 10% de la mente,  mientras  que  el  subconsciente  o inconsciente abarca   el 90 %  ó 95 % de la memoria, y que el subconsciente es deductivo, pero no inductivo; el sólo proporciona las respuestas que el consciente le pide, pero que el consciente es deductivo e inductivo a la vez. En efecto, como el cerebro piensa y siente a través de imágenes, el informalismo, por tanto, hace que la reina del arte pictórico y de la poesía sea, entonces, la imagen, que como dijera Moreno Jimenes, en ella reside toda la poesía. Por tanto, el reinado de la imagen, en la cual reside toda la poesía, como soporte básico de los habitantes de la ciudad de la fantasía, va más allá, en la poesía postumista, del Criollismo, y busca la verdad trascendente en la realización de  una obra que en conjunto  “sitúe al hombre en la realidad objetiva de su esencia libertada y podrá ser grande América, el día que se olvide de sí misma” como declaró Moreno Jimenes nueve años antes de la fundación de La Poesía Sorprendida, en una evidente búsqueda del hombre universal en la realidad objetiva de su esencia libertada. Los informalista de Barahona estamos claro.

 

Es increíble que don Bruno Rosario Candelier en el pórtico que escribió para la última antología del Ateneo Insular y del Grupo Interiorista, fundado el 28 de julio del 1990, días después del último número del Suplemento Cultural Coloquio, del periódico El Siglo, también desaparecido, en el cual apareció una publicación de los poetas de Neiba que incluyó el poema que hoy he titulado Sinfonías de la paternidad, haya declarado, lo siguiente

 

“No somos la síntesis de movimientos dominicanos porque las tendencias precedentes, como el Postumismo o la Poesía Sorprendida, no fraguaron la imagen poética ni la técnica de la escritura que les diera la categoría estética de Movimientos Literarios. Aplicaron principios estéticos de movimientos establecidos (Criollismo, Simbolismo, Surrealismo, etc.), y aunque nosotros hacemos otro tanto con relación a movimientos de la literatura universal (Misticismo, Trascendentalismo, Simbolismo, etc.), aportamos una nueva visión del mundo, con tono, técnica de imágenes diferentes, que es lo que hace posible la creación de una nueva sensibilidad estética. Recrear los valores del pasado dándoles nuevos matices y sentidos es una manera de renovación.”

 

“Para esta meta –observa Rosario Candelier,- proponemos, en primer lugar, el cultivo de los valores interiores, entre los cuales figuran la empatía cósmica, el amor, el silencio contemplativo, la armonía, la ternura, la paz interior, la bondad, el crecimiento espiritual, la demanda de lo superior, etc. En segundo lugar, la búsqueda de lo Absoluto, a través de la contemplación y la valoración de lo peculiar y lo genuino de cada cosa o elemento”.

 

Ciertamente, como se puede apreciar en forma evidente, contrario al Movimiento Postumista hoy el grupo interiorista no propone principios estéticos que produzcan la renovación del verso ni del lenguaje de este tiempo, como intentó hacerlo Manuel Rueda con el Pluralismo contra el verso libre lineal de Moreno Jimenes, por lo que la propuesta del Grupo Interiorista, cae, a nuestro humilde modo de ver las cosas, en el diletantismo y carece, por tanto, de propuestas que trabajen el lenguaje, en lo formal. Sin embargo, como se verá más adelante, tenemos puntos comunes, y, aunque Bruno no lo quiera aceptar ¿quien que sea poeta en Dominicana, no es postumista? Además, como es sabido, al misticismo se llega a través de dos caminos; primero, por vocación, cuando el hombre es llamado por Dios a fin de que le sirva como siervo en los negocios espirituales que buscan la salvación del mundo; y segundo, por ascetismo, cuando el hombre es quien busca a Dios por voluntad propia; y en todo caso, una poesía esencialmente mística, como la Fray Luis de León, requiere un vínculo permanente entre el hombre y Dios, pero cuando nuestro oficio o profesión es secular, nuestra poesía es mística en forma excepcional, como un hito en la gran montaña del tiempo. Hasta prueba en contrario, el misticismo interiorista, estará forzosamente dentro de esos límites.

 

Volviendo a Andrés Bretón, recordemos que cuando el autor de Nadja escribió esta bella imagen “Hay un hombre cortado en dos por la ventana”, trazó la brecha que la separó definitivamente de Dadá, palabra esta que significa caballito de palo. Moreno Jimenes mismo, en su breve poema de versos libres titulado Hora Azul, dice: “Bisbiseo de sombras en el puerto”, y más al final dice: (¡Ay Dios!; Qué será de las lilas/ con medio cuerpo bajo el cieno y medio cuerpo sobre la vida!

                           

Etienne Gilson, en un trabajo titulado Europa y la Liberación del Arte, nos enseña lo siguiente:

 

“Primero, se dirá, sin duda, que volvemos simplemente a la famosa doctrina del arte por el arte, y que si es eso todo lo que Europa puede ofrecer hoy al mundo, el regalo no es nuevo ni seductor.

 

“Pero no es eso lo que hemos querido decir. Si el arte es por esencia la aptitud de producir cierta clase de objetos, su fin no podría ser él mismo, no puede ser más que el objeto que se propone producir. En vez de hablar de arte por el arte, deberíamos, pues, hablar del arte por los bellos objetos que tiene por fin producir. El arte no podría ser él mismo, en ningún caso, su propio fin”, (p. 287)

 

 

“El arte no es el fin supremo de la vida humana; el artista no es el solo y único tipo de hombre superior que se puede concebir. La verdad y el bien, de los que la belleza no es más que una variedad, tienen también derechos que imponer. Puesto que todos esos trascendentales no son sino aspectos diversos del ser, hay razón para querer que el artista se comprometa, pero no puede comprometerse más que como hombre, no como artista. A título de artista no puede comprometer su arte más que hacia el fin propio del arte, del que se decía justamente que era la obra de arte por producir, y ninguna otra cosa. Como hombre, el artista puede tener otros fines, que serán religiosos, políticos, sociales, económicos y morales. No acabaríamos de enumerarlos. Puede también desear que la religión, la justicia social o el bien moral se beneficien de lo que sus obras puedan añadir de atractivos, de encanto, hasta de fuerza de persuasión, pero nada de esto es esencial al arte. En su propio orden, el arte está presupuesto por cualquier uso que se quiere hacer de sus obras.  En efecto, para que sea utilizable a un fin cualquiera, es preciso primero que el arte exista en cuanto lo aparten, por poco que sea, de su fin propio, que  es  engendrar  la belleza” (Pág. 288). En consecuencia, al declarar el Arte como Religión Universal, previa declaratoria de principio de que para ponerlo a la altura de un sacerdocio había que dominarlo plenamente, D. Moreno Jimenes coincide plenamente con Etienne Gilson, y por eso era al final de sus poemas que Moreno Jimenes cruzaba transversalmente a Dios con tanto fervor, porque, como artista, su fin primordial era producir poemas sin rimas ni métrica, sin nada de lo que la retórica pide a gritos aun hoy, era un compromiso, en fin con el lenguaje poético, de acento  emocional.      

 

Es bien sabido que todo lo que existe en el universo tiene fuerza y vida  interior. Aprehendámosla, en sus elementos esenciales, que se vea su luminoso interior, y agrandemos la visión fenoménica. No copiar, no imitar su aspecto exterior, impresionados. Como un niño asombrado, inventemos nuevos cielos y veremos que los ángeles nos visitarán   y hablarán desde los sueños impresos en los objetos producidos por el acto creador. Como sujetos cognoscentes que somos, aquello que ha trascendido los discos de oro del corazón, debe quedar igualmente atrapado como objeto poético, y devolvamos al mundo, desde el fondo de nuestro subconsciente, con todas sus propiedades esenciales y espirituales, esa bella perla que es posible, milagrosamente, gracias a la autodefensa que ha inventado la ostra del alma, a causa de la arenita de amor lunar que ha caído en su habitad maravilloso, como una perla dibujada en las gotas del rocío sobre la rosa del alba, cuando el sol pronuncia con sus primeros rayos al amanecer el nombre de Dios sobre las nubes de siempre.

 

Visto así, el Informalismo, pues, está en Barahona, en el  polo magnético sobre el puente entre montañas ideales en que confluyen Postumismo como vanguardia americana sobreviviente, y Surrealismo como vanguardia europea sobreviviente, por ser capas de ozono en la órbita planetaria del arte post-moderno, y que han de cruzar transversalmente, como techos, invencibles, de la casa del espíritu, los saberes de toda imaginería que convive y sincronice las realidades deformes de los sueños con los espejos de sombras de la vida. Veremos por qué, más adelante, a causa de su gran valor fenoménico, el Informalismo es uno de los mayores epígono de la vanguardia de nuestros días. Después de la segunda guerra mundial, cuando el hombre demostró que es capaz de auto-destruirse de manera global, en una guerra donde no hayan vencidos ni ganadores, sus diferentes modos expresivos se sintetizan en dos extremos: búsqueda de la verdad y eclecticismo. Acentuase el individualismo, la rebeldía, sin un estilo uniforme, dejando en libertad las construcciones de sus integrantes. Combinando Informalismo y Postumismo, con las mejores virtudes de  éste movimiento literario americano con las directrices sobrevivientes  del Surrealismo, al final propondremos las vías obligatorias que nos imponen el fruto del tiempo, sin exclusión, sino más bien dispuestos a seguir integrando nuevas vías coincidentes en lo fundamental, en forma inclusivista.

 

La Historia Universal nos enseña que “La vigencia del informalismo se extiende con mayor pujanza en el tramo comprendido entre los años cuarenta y sesenta, cuando las distintas tendencias tuvieron como denominadores comunes, además del uso del gesto espontáneo en el proceso creativo, la integración en la obra arte de materias muy diferentes y el papel protagonista acordado a la imaginación. Otro rasgo compartido fue el rechazo del arte figurativo en pos de una abstracción lírica, es decir, la renuncia expresa de las representaciones ordenadas o geométricas y la potenciación, en cambio, de las intuitivas” (Siglo XX de 1995 a la actualidad, Instituto Gallach, Pág. 3852).

  

Más adelanta, la  Historia Universal nos enseña que “La vinculación española con el arte informal se  hizo  a  través  del  grupo  El  Paso, formado en 1957 por Antonio Saura, Manolo Millares”, entre otros como el escultor Martín Chirino, y Tápies, quien se convertirá en uno de los representantes más carismáticos del informalismo europeo; combina en sus obras un expresionismo barroco de fuerte intención visual, junto a una gran contención intelectual, en una creación equilibrada” (página 3852).

 

Demás está decir que el incentivo proveniente del informalismo han surgido otras tendencias, como son “La nueva figuración” que ha proporcionado, como lo hizo Moreno Jimenes en su poema El Haitiano, así como en el poema El Ocaso de un Hombre, una imagen recuperada del hombre.

 

Nos enseña la precitada  Historia Universal (Tomo 10), que “la recuperación de la figura humana para el arte es, precisamente, una de las premisas que permiten asociar a autores tan dispares dentro de la nueva configuración....” y que en América Latina, dentro de esa tendencia, tenemos al colombiano Fernando Botero, que ha creado una nueva tipología del retrato, pleno de humor y de sensibilidad, tal como se puede apreciar en el retrato titulado La Coleccionista, que nos recuerda la imagen que nos deja el poema en prosa Acuarela, de Moreno Jimenes, después de haberse leído.

 

Todo ello viene a cuento, porque en “”El Poema de la Hija Reintegrada”, de Domingo Moreno Jimenes, éste   pide a su hija que  falleció poco después de haber nacido, “que despierte, adulta de comprensión más que su padre”, cuando para los cánones religiosos la hija reintegrada ya estaba en el limbo, con las almas que mueren antes de la edad de la razón, sin bautismo. El limbo es también, un lugar celestial destinado a los santos y patriarcas que esperan la redención del género humano. Al pedirle a su hija “hazme tomar la resolución de los otros”, queda reintegrada a la vida del poema, salvándola del olvido, eternizándola, pues no puede resucitarla como Cristo hizo con Lázaro, y por eso alude la resurrección de los muertos  cuando espera que su hija “despierte, adulta de comprensión más que su padre” que aún es un ser finito y mortal e ignora los misterios profundos de la naturaleza de Dios. Si dentro de la poética de aquellos tiempos, si eso no es superrealismo ¿qué fue entonces? El postumismo es literatura informalista de hoy, porque entonces no fue sino literatura de mañana o de pasada mañana, y sobrevive, como lo ha hecho el surrealismo francés en todo el mundo, a causa de su tinte romántico, para-científico y su afán sistemático integrando en sus postulados poéticos, como lo hizo con Los Nuevo de La Vega con Suro a la cabeza, con los integralistas de Puerto Rico, y con la propia Poesía Sorprendida con el poeta Franklin Mieses Burgos en la punta de la lanza del esteticismo poético, en modernos Triálogos con Alberto Baeza Flores y Mariano Lebrón Saviñón, las vías normativas propias de la post-modernidad vanguardistas.

 

En el Breve Diccionario de Términos Literarios, aprendemos que el término Formalismo es “usado por la teoría crítica literaria en general para definir o englobar las posturas literarias que enfatizan el aspecto formal de la obra, como un rasgo en sí mismo o como la característica que coloca a la obra en una corriente estética determinada. En tal sentido, se contrapone el formalismo al contenido o fondo de la obra”(Alianza Editorial, Madrid, 2000).

 

En el Breve Diccionario de Términos Literarios antes dicho, aprendemos que “en la crítica literaria del siglo XX la dicotomía entre la forma y el fondo ha sido rechazada por la estilística, la glosemática, el formalismo y la crítica semiótica. Para Hjelmslev, que distingue un doble plano en la formación del enunciado (contenido y expresión), el concepto de forma está incluido tanto en el plano del contenido como de la expresión: el significado será la forma del contenido, y el significante, la forma de expresión. Pero es que, además, la expresión es siempre expresión de un contenido, y el contenido es siempre contenido de una expresión. En cuanto al formalismo, toda la serie de procedimientos o artificios utilizados en la configuración de un texto constituye el contenido formal del mismo”.

 

Sin embargo, para Johannes Pfeiffer, en su obra La Poesía Hacia la Comprensión de lo Poético“,  el acceso a la poesía se ve siempre amenazado por dos grandes peligros; uno de ellos se llama «diletantismo» y el otro «esteticismo». Si el diletantismo destruye la unidad de fondo y forma materializado al fondo, el esteticismo, por el contrario, la destruye formalizando la forma” y por eso Pfeiffer sostiene que “la contraposición con estos dos falseamientos, el análisis de las creaciones poéticas quiere revelar justamente ese punto medio en que esencia y palabra vienen a fundirse, y en que un modo de verdad se ha vuelto realidad en el encanto de la forma”.

 

En otra parte, nos enseña Pfeiffer que “la lírica nos enseña que es difícil utilizar la poesía como distracción, pues un poema lírico no es divertido, sino más bien aburrido. La lírica nos enseña   que  es difícil relegar la poesía a la calidad del sustituto de la vida, pues un poema lírico no es emocionante, sino más bien monótono. La lírica nos enseña que es difícil concebir la poesía como filosofía disfrazada, pues un poema lírico no es claro como el entendimiento, sino más bien un crepúsculo indeciso alumbrado por el temple del ánimo”.

 

“Que la poesía no es distracción, sino concentración, no sustituto de la vida, sino iluminación del ser, no claridad del entendimiento, sino verdad del sentimiento; y que en la poesía no importa la forma «bella», sino la forma «significativa», eso es lo que queremos mostrar otra vez, adiestrando de nuevo la mirada de lo que hemos visto anteriormente” (Pág. 90-91). En fin, Pfeiffer recomienda lo siguiente: “

 

El primer paso hacia esa pureza consiste en aprender a no quedarnos insensibles ante lo que nos parece obvio. Debemos hacernos sencillos e ingenuos; debemos preguntar conscientes y expresamente por cuanto creíamos ya sabido y conocido, cambiar los grandes billetes de la compresión, consagrada por humildes moneditas; sólo así podremos llegar a la esencia de las cosas” (Obra citada página 14, Fondo de Cultura Económica, México - Buenos Aires, 41, La Poesía, 1966, Cuarta Edición).

 

Si bien es cierto que el informalismo es supresión de forma, aformalismo, entonces al pretender en su poema-manifiesto titulado Aspiración: “Quiero escribir un canto/ sin rima ni metro;/ sin armonía, sin ilación, sin nada/ de lo que pide a gritos la retórica”, es obvio que Moreno Jimenes aspiraba suprimir, como en efecto suprimió el formalismo clásico, constituyéndose en el primer gran informalista universal americano.

 

Pero, igualmente, al querer que fuese un “Canto que tuviera,/ sólo dos alas ágiles,/ que me llevarán hasta donde quiere,/ con su sed de infinito,/ en las noches eternas volar el alma/. Canto que, como un río,/ fuera diáfano,/ y en su fondo se vieran/ como piedras cambiantes, mis ilusiones;/ como conchas de nácar mis pensamientos,/ como musgos perpetuos mis ironías/ sobre los arenales de mi esperanza./ Y allí mostrarme todo/ como soy en la vida/ y seré tras la muerte/ cuando la eternidad orle mi gloria/ con sus palmas de luz”; es obvio, repetimos, que D. Moreno Jimenes, en el río diáfano de la vida se ve hoy “como piedras cambiantes, mis ilusiones”, y esas piedras cambiantes es precisamente un informalismo que tendiera, en los vuelos del alma, a una construcción constante e integradora. Veamos qué sucede en la lectura del poema titulado Postumismo, que es, en la realidad de verdad, la concreción de todo lo soñado o manifestado en el poema Aspiración.

 

Postumismo

 

Una palma real

esbelta y armoniosa como son las palmas

inicia su balanceo rítmico

frente a mi ensimismamiento estático.

El aroma del café

pilonado en la cercanía,

me presta un esbozo viril,

que enmascarado de un vigor de salud,

es sólo ansia indescriptible

de una forma instintiva

y perfecta.

Salgo a tomar el fresco

pero enseguida estoy de codos sobre el alféizar,

atraído por la magia

de aprisionar en tres parcos renglones

el instante vivido.

Veo los niños construir hornos de tierra,

y en seguida me punza la locura

de amasar con arte sus juegos

o eternizarlos en una imagen atrevida y nueva

que es lo mismo.

 

(Con todo

el tiempo apenas reparó que yo irrealizaba).

                              

 

D. Moreno Jimenes).

 

 

En el poema antes leído, llamado Postumismo, D. Moreno Jimenes muestra una personalidad equilibrada, sobre el presente, pero que, inmediatamente, reflexiona y plasma en versos, en una imagen atrevida y nueva que es lo mismo, eternizando el instante, al mismo tiempo que no pierde el hilo del presente y ve los niños construir un horno de tierra, que son motivo de inspiración, de esa  locura  de  la creación poética, y con todo, ese poema expresionista, termina en el acostumbrado acento emocional, que consiste en unos versos finales que aparentemente, por su gran carga existencial, parecen caotizar el poema todo, D. Moreno Jimenes, reflexiona sobre el tiempo, que no tiene conciencia de sí mismo, “con todo”, expresa Moreno Jimenes, que “el tiempo apenas reparó que yo irrealizaba”, porque, en definitiva, en tanto que ser finito, el hombre es, como Dios, el que tiene conciencia del tiempo, y por eso lo conjuga en forma genial en su poema Postumismo. Y si esto no es suprarrealismo, en aquel y en este tiempo, ¿qué es o fue, entonces? Ahí están las dos alas  ágiles del canto.

 

Mi poema titulado Informalismo, que dedico a don Angel Luis Patnella, alma heroica y firme de Barahona, ha encantado al gozador más alto de la estética de todos los tiempos en esta Región Enriquillo, me refiero al profesor Carlos Darío Sousa Sánchez, escritor y narrador tímido para publicidad pero de una formación cultural extraordinaria y sobre todo de un alma limpia, como debiéramos ser todos los hijos de esta abandonada región dominicana, y por eso, antes de terminar estas palabras sobre los polos magnéticos del Informalismo, parece obligatorio ponerlo como ejemplo de poesía informalista, según algunos de los poetas de Barahona me han pedido hablar sobre la poesía informalista, tal como subtitulé mis “Sinfonías de la Paternidad”, poemario que publiqué en este mismo año.

 

Veamos el poema:

 

 

 

 

Informalismo

 

(Nota: leer este poema en la página correspondiente de EL DIOS LEVANTADO, a fin de no repetirlo aquí, en economía de páginas)

 

Manuel Mora Serrano, en su libro inédito Historia y Antología del Postumismo y el Vedrinismo, nos enseña cuál fue realmente el credo de la revolución poética de Domingo Moreno Jimenes.

 

En resumen, Moreno Jimenes postulaba lo siguiente: “Nosotros creemos que la belleza está en todas las cosas. Nuestro ideal, es presentar todos los motivos de arte tras el cristal de un estilo diáfano. Por eso estamos tratando de suprimir todas las imágenes que no nazcan espontáneamente de nuestras intenciones estéticas”.  “Entre nosotros todo se reduce a ver la realidad interna o exterior a través de nuestras emociones. Para poder hacer eso propiamente, era menester que nos valiéramos de una nueva forma. La necedad de buscar i encontrar esta forma hábil para la realización de nuestro arte nos indujo a romper los moldes existentes”. “Pues verá: A fines del siglo XIX i a comienzos del XX predominaban dos tendencias en la poesía moderna de España i la América Hispana. Los que militaban en una de esas tendencias proclamaban el ISOSILABISMO como condición esencial, mientras los otros, los de la otra tendencia, consideraban el ACENTO como la base armónica de todo verso”. “Sí, sí. Yo iba diciendo que, efectivamente, conozco endecasilabos blancos de Luis Urbina, Rubén Darío i Eduardo Marquina en los cuales el propósito artísticos ha sido realizado casi cabalmente”. “Leopoldo Lugones, Luis Llorens Torres i el mismo Rubén Darío introdujeron en Hispano América el verso libre rimado. En los Sonetos Sinfónicos de Lorens Torres he podido comprobar dentro de una encomiable economía de estilo una plasticidad parnasiana no menos laudable. Ya antes José Asunción Silva había cultivado el verso libre, de acento periódico, con extraordinario éxito. Esta modalidad carece  de la flexibilidad indispensable a esa ansia de liberación que ya se percibe en todos los ámbitos del mundo”. “Nuestra tendencia es reaccionaria a la vez que evolutiva. Del creacionismo adoptamos el alma en los sentidos. Es decir,: nosotros creemos que para la realización de una poesía eximia y fuerte se hace necesaria una mayor actuación de los sentidos. Pero no comulgamos con sus abstracciones”.

       

En la revista de La Poesía Sorprendida, teniendo como lema “Poesía  con el hombre universal”, contrapuesta diametralmente con la poesía con el hombre nacional atribuida a los postumistas, contiene muchas páginas que pretendieron socavar las extraordinarias proezas del Postumismo y de su creador D. Moreno Jimenes. Bueno es recordar que Juan José López Ibor, en su gran obra filosófica titulada “La Aventura Humana”, nos enseña que “el hiato entre lo general y lo singular es insalvable. Si algún puente se construye será, incluso, a partir de lo singular y no de lo general”. La expresión “Poesía con el hombre universal” fue, pues, una construcción a partir del hombre nacional, o sea, a partir de lo singular, en buena lógica. Un importante autor de La Poesía Sorprendida, Antonio Fernández Spencer, que sobrevivió casi una década a Moreno Jimenes, pues Spencer falleció  una noche de marzo del 1995, en el prólogo que escribió un año antes para la antología que la Universidad Interamericana publicara a Lupo Hernández Rueda, titulada Como Naciendo Aun, mantiene su ensañamiento contra el Postumismo y su creador D. Moreno Jimenes, pues afirma, entre otras barbaridades que “Vigil Díaz es, sin disputa, el precursor en el país, de la modernidad: el poema como sorpresa,  tal vez aprendida en Jules Laforge, y de lo más virtualmente poético en los poemas que escriben los poetas dominicanos que empiezan a  publicar en el decenio del 40”, y que, además, dice Spencer, “la modernidad en 1921 para la literatura dominicana es Vigil Díaz y no Domingo Moreno Jimenes, ni el postumismo. Y el “manifiesto postumista”, con el cual se oficializa, es texto contra-vanguardista”, y hoy nos preguntamos si en el primer manifiesto surrealista André Bretón no  era,  expresamente  contra-vanguardista.  Es más,  como todos esos vituperios no han podido impedir que la eternidad, tras la muerte de Moreno Jimenes acaecida en el año 1986 “orle su gloria “con sus palmas de luz”, no hay que gastar más tinta en hacer una defensa que el creador del postumismo dejó al mañana (y si no logra una comprensión cabal) o a pasado mañana, basta proferir que Moreno Jimenes tiene el pleito ganado en la comunidad mundial, pues el Diccionario de Literatura Universal OCÉANO nos enseña sobre el particular que “La antología Del movimiento postumista (1922) marcó la irrupción de las vanguardias en la poesía dominicana, encabezadas primero por Domingo Moreno Jimenes y Rafael Augusto Zorrilla, a los que luego se sumó el grupo de autores reunidos entorno a la revista La Poesía Sorprendida (fundada en 1943)”. Pero, aunque a diferencia  de los surrealistas franceses entre los sorprendidos dominicanos no hubo comunistas declarados, ni defendieron el suicidio del poeta ruso Vladimir Maiakovski en el apartamento que habitaba en 1930 en San  Petersburgo, en evidente protesta contra el stalinismo, basta recordar que también López Ibor nos enseña que “no hay matemática para las relaciones humanas”. Querer satanizar el movimiento postumista fue el mayor error histórico de Antonio Fernández Spercer, como crítico literario. Nosotros preferimos al Fernández Spencer de A orillas del filosofal.

 

 

Después de la trasguerra, el espíritu del hombre sufrió un gran colapso existencial y la obra de Moreno Jimenes fue, en dominicana, incluso estando la República intervenida militarmente por los Estados Unidos de Norteamérica, el mayor acto libertador del espíritu de la dominicanidad. Ya no éramos colonia de España. Al igual que Dámaso Alonso en España, donde el endecasílabo clásico y el octosílabo eran  las formas comunes entre los poetas españoles, formas métricas ya cansadas, y Dámaso Alonso con Hijos de Ira, renovó la vieja  España introduciendo el verso libre con toda la rebeldía proveniente, como era natural, de la revolución española del 1936-39, pues se impuso el franquismo. La gran labor de Moreno Jimenes se acrecienta si tomamos en cuenta que todos los países iberoamericanos, en su guerra de independencia contra España, pasaron a odiarla y, por consiguiente, su literatura. Pasamos a ser románticos con Lord Byron, con Víctor Hugo, con Jean Jacobo Rouseaux. Duarte y Bolívar son dos clásicos ejemplos.  Nuestros constituyentes traspolaron preceptos constitucionales de los Estados Unidos y de Francia y de España apenas pervivió el gobierno municipal, el Ayuntamiento, pero dimos la espalda a su literatura, salvo algunas  honrosas excepciones que tuvieron influencia de románticos españoles como Esproceda. Sin embargo, es bien sabido que la República Dominicana fue el único país hispanoamericano que no obtuvo su independencia producto de una guerra contra España, sino de una pequeña nación que comparte con ella la Isla de Santo Domingo, es decir, nos independizamos de la República de Haití, quien a su vez había logrado su independencia en una cruenta lucha contra Francia. No fue sino durante el proceso de la Restauración, de 1861 a 1865, cuando los dominicanos  logramos  romper  definitivamente el cordón umbilical del amor hacia la  Madre Patria, y por eso en su Historia de España el historiador español J. Moreno Escribano, S. J., registra la “Independencia de Santo Domingo” en el año 1865, cuando “renunció España a la soberanía  de esta República” (párrafo 497, tomo III). En consecuencia y dicho sea de paso que el Modernismo surge cuando una burguesía y una oligarquía se apoderan del poder después del 1882 en hispanoamérica, inaugurándose los cantos del cisne y los cuentos de hadas en los salones aristocráticos, es obvio, que, al retorcerle el cuello al cisne con un canto nuevo con tinte romántico y nuevos matices, proclamando luego el arte como religión universal, inaugurando la dominicanidad, es evidente que desde todo punto de vista, que la revolución poética protagonizada por Domingo Moreno Jimenes, dentro del contexto de las vanguardias mundiales, fue más allá y tiene méritos aún no computados dentro de la rebeldía social, al grado que fue llamado el Lenin y tildado de comunista. Únicamente André Bretón en Francia se le compara plenamente, salvando las diferencias y grados de influencia a escala internacional. Hoy día, dicho sea de paso, España reconquista hispanoamérica a través del Quijote de la Mancha, o sea, mediante los lazos culturales comunes.  Antes de terminar, no holgaría proferir que contrario a todos esos polos magnéticos opuestos al postumismo, base esencial del informalismo moderno, Guillermo de Torre, nos enseña en su Historia de las Literaturas de Vanguardia que André  Bretón  no  fue  excluyente  en cuanto a quiénes habían sido “surrealistas” antes y después  que  él. “Finalmente - nos dice Torre,- una relación de aquellos ”dando fe de superrealismo absoluto”: Aragón, Baron, Boiffard, Bretón, Carrive, Crevel, Deltil, Desnos, Eluard, Gérard, Limbour, Malkine, Morisse, Naville, Noll, Péret, Picon, Soupault, Vitrac, Seis años después, cuando Bretón publica el segundo Manifiesto no le quedan más que tres nombres fieles: Aragón, Eluard y Péret, aunque otros se hayan incorporado. Mayor vigencia conserva cierta relación de                           precursores superrealistas. Encabezándola con “Dante y,  en  sus  mejores  días Shakespeare”,    seguía    luego   una   larga   lista:   Swift,   Sade, Chateaubriand, B. Constant, V. Hugo, Saint-Hohn Perse, Rouseux: (obra citada, página 26). Y nosotros agregamos a D. Moreno Jimenes, como lo hubiera hecho Bretón, si lo hubiera conocido, apartado de la  mirada de La Poesía Sorprendida.

 

Rechazar a comienzos del mil novecientos tener en sus calderos zurrapas de Verlaine, de Mallarmé, de Tristán y de Laforgue, y considerar que son respetables divinidades como Homero, Virgilio y Schakespeare, y pretender seguir “modelando la estatua aunque ésta no tenga más espejo donde mirarse que en el del cristal de las charcas”, en 1921, en la Colina Sacra, en el punto B) del Manifiesto Postumista, firmado por Zorrilla, es evidente que los postumistas buscaban la perpetuación de cada obra a causa de los propios méritos de cada uno de sus integrantes, lo que significó en la realidad la afirmación de la libertad individual y el eclecticismo. De suerte que los franceses descubrieron algo que era común en América, la magia interior, el realismo mágico. Hay pues, en el Postumismo, esa visión coincidente con los franceses. Dos poemas en prosa escritos más o menos en el mismo tiempo, uno por André Bretón, y otro por Moreno Jimenes, comprueba tal afirmación. Veamos.

 

Un fragmento del poema en prosa LA DAMA DE LOS CUADROS, de Bretón, dice así

 

“Muy joven, abrí los brazos a la pureza. Fue apenas un estremecimiento de alas en el cielo de mi eternidad, un latido de corazón amante que late en los pechos conquistados. Ya no podía caer nunca más.

 

“Amando al amor. En verdad, la luz me deslumbró. Guardó tanta en mi que puede mirar la noche, toda la noche, toda las noches. Todas las vírgenes son distintas. Sueño siempre en alguna virgen”.

 

En cambio, en La Poesía Sorprendida, no. V, Febrero 1944, la revista de los surrealistas dominicanos, aunque Ramón Lacay Polanco fue el primero en la novelística con La mujer de agua y no aparece en La Poesía Sorprendida, lo que implica que no eran todos ni estaban todos, aparece un poema en prosa de D. Moreno Jimenes que evidencia la coincidencia epocal con Bretón también en la prosa poética. Veamos.

 

 

“MUJER DE SIEMPRE”

 

“Al pedirme que hablara de la mujer colectiva de mi vida rondé dentro de mi ser por breves instantes y vacilé, oh, vacilé, cuando no debiera vacilar jamás. Ayer cuando estaba fresca y lozana la amaba odiándola como el segundo obstáculo de mi vida, hoy que es vela perdida, luz medio apagada, río sin sangre, dolor sin lágrimas, lágrimas calladas de soledad, flor sincera de olvido, ahora sí la quiero con el asir imposible del imposible, veo su almohada bañada por sus lágrimas. Oh el hijo que nunca fue de ella ni mío, sino de la alegría de la muerte y de la tristeza de la vida...

 

“Mujer residuo, mujer síntesis y mujer análisis de la mujer, a tus pies dejo mi voz sin voz, mi arco sin cuerdas, mi rima sin palabras, mi utopía sin ilusión”.

 

Quiero terminar diciendo que hasta ahora el informalismo consiste esencialmente en la supresión de forma, con la finalidad de: 1) Búsqueda de la verdad, y 2) Eclecticismo. Yo, por mi parte y conmigo el grupo de escritores   informalistas de Barahona, proponemos, además  de que confirmamos la necesidad de poner la poesía a la altura de un sacerdocio mediante: 1) Liberar el verso   2) Liberar la poesía del verso; y 3) Liberar la poesía de la palabra, tal como lo dispuso el Maestro manso, agregamos, por acción implícita de la nueva percepción de los más jóvenes, de ver el mundo hoy, que el arte y la poesía informalista trae aparejado esta nueva aptitud del espíritu, en  sustitución del puro automatismo del espíritu,   a saber: 1) Buscar la verdad trascendente usando el sexto sentido; 2) Visión clarividente con intuición para-científica; 3) Expresionismo romántico instintivo y perfecto en su inteligencia emocional, con intención inclusivista humanizante sobre la base del amor, encontrando el sentido de la vida en el propósito supremo del Creador, con limpieza del corazón lavado en la Cruz redentora; 4) El arte como religión universal, que logre re-ligar al hombre pues desvive desunido a causa de pasiones, intereses de clases o egoístas, y a causa de concepciones culturales y prejuicios, como son religiosas, razas, etc., fomentando la hermandad en Jesucristo como paradigma universal, todo ello conjugado con un espíritu de tolerancia, donde no sólo haya regocijo y respeto por el otro que es, a su vez, único e irrepetible y original aun frente a un  tercero, sino que hay que hermanarse con él buscándole, creando la sinergia que hace posible que la vida sigua siendo vida;  5) Equilibrio entre forma y fondo. Lograr mediante la libertad de la imaginación creadora instintiva, mediante el uso de fuentes diversas de pensamientos coincidentes o no la construcción de obras renovadoras de la herencia del pasado con aportes  de altos quilates estéticos, que la forma emerja del interior del fondo, y éste, desde el centro luminoso de la forma, siempre sincera y emotiva, donde un sentimiento verdadero hacia Dios, hacia la naturaleza, hacia  todos los seres vivientes, aseguren la salvación del planeta tierra, con sueños de eternidad inter-galáctica. y 6) Discurso no caótico ni del todo lógico; sino una poética de una imagen sutilmente lógica; 7) La religión como un ente particular, estableciendo un vínculo único entre Dios y cada hombre individualmente, como forma de vida trascendente.

 

Así, pues, termino con dos poemas de versos informalistas.

 

 

 

 

CREACIONES DE LA LUZ

 

(Nota: leer este poema en la página correspondiente de este mismo libro)

 

 

 

 

 

EL SUEÑO DE UN ELEFANTE

 

(Nota: leer este poema en la página correspondiente de este poemario).

 

 

 

(Conferencia dictada en el Ateneo de Barahona, junto a los escritores y poetas del Grupo Informalista de Barahona, el día 26 de agosto del año 2005).

 

 

 

He dicho. Muchas gracias.

 

 

 

Dr. ABRAHAM Méndez-Vargas,

El autor de “Sinfonías de la Paternidad” (Poesía Informalista. 2005).

 

 

Barahona, Rep. Dominicana.

26 de agosto del año 2005.    

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

CONCLUSIÓN

 

 

PROF. CARLOS DARÍO SOUSA SANCHEZ

 

 

Duarte era un hombre bueno. Abradjam es un hombre bueno, y cuando uno oye todo ese torrente de caridad y de estudio que nos ha presentado esta noche iluminada por las luciérnagas de nuestro espíritu, me siento feliz.

 

Abradjam, simple y llanamente tenemos que decir, Abradjam. No solamente es un hombre bueno, es un hombre inteligente, pero sobre todo Abraham es un creador y un maestro.

 

Yo a él normalmente le digo maestro, porque es una persona que como buen maestro que es, te obliga a trabajar y te dice las cosas como tiene que decírtelas. Y por eso yo quizá lo quiero tanto, como maestro y como amigo, y esta noche él nos ha dado, sin música, con una grata compañía, un paseo a ritmo de bolero, pero sobre todo a ritmo avasallador del elefante y trabajador como la hormiga.

 

Abradjam, gracias. Nuevamente te felicito por tu charla, por tus palabras. Te felicito además por ser un creador, por ser un hombre bueno y un hombre valiente, porque escribir como tú lo has hecho siempre trae a los puristas. Eh, yo, cuando hablo de purismo pienso en un escritor español que le encantaba, y a mí me encanta también, incluir en su devenir, en su discurrir, altisonante, como normalmente se dice a las palabras, pero muchas veces ese es el idioma y es como tenemos que hablar y esta noche tú nos ha permitido insertar  como maestro, al aliento social de Barahona, algo verdaderamente nuevo en cuanto a literatura se refiere, un movimiento literario, el informalismo,  con una unidad de propósito, que va más allá del puro “realismo académico” de sus integrantes, donde el azar, la búsqueda de la verdad, el eclecticismo incluso la improvisación que lo abarca todo, patenta con el informalismo un movimiento que antes no teníamos y que  está llamado a influir en todas las artes, y nos ha dicho cómo tenemos que hacer las cosas, cómo tenemos que hablar, cómo tenemos que escribir y sobre todo vamos a escribir siendo valiente. Gracias Abradjam y buenas noches a todos.

 

Nota: Estas palabras de Sousa, así como las de Reyes Novas y Matos Pérez, fueron transcritas de la cinta gravada al efecto.

 

 

 

 

 

 

FIRMAS DEL GRUPO INFORMALISTA DE Barahona, EN ADHESIÓN  A LA CONFERENCIA-MANIFIESTO LITERARIO INFORMALSITA QUE CONSTA PRECEDENTEMENTE, REDACTADO POR ABRAHAM MENDEZ VARGAS, COMISIONADO AL EFECTO.

 

CARLOS DARÍO SOUSA SANCHEZ,

BENJAMÍN TORAL,

LUIS MIGUEL VARGAS DOMINICI,

JULIO GOMEZ FELIZ,

EDUARD SUERO,

ÁNGEL EMILIO RAMIREZ,

CECILIA MUÑOZ

ABRAHAM MENDEZ VARGAS,

TAIANA HORIA MENDEZ CUEVAS,

BIENVENIDO MATOS PEREZ,

 EMILIO REYES NOVAS,

EURIOL (ORIOL) RODRIGUEZ TORRES,

LUIS A. PEÑA GONZALEZ,

MILEDYS GARCÍA,

ROLANDO DIVERGE,

JULIO A. VARGAS MATOS,

JOSE RAFAEL SERRANO,

VARMIS TERRERO,

NEURIDIN PEREZ MATOS,

JOSE ANTONIO PEREZ VALENZUELA,

LUIS A. ARIAS MICHEL,

HIPÓLITO EURIPIDES VELÁSQUEZ VARGAS,

JUAN DAVIS PEREZ.

 

NOTA FINAL: El hombre es un árbol de ciclo largo, de fruto mayor, contrario a los animales que nacen dados por completo, por lo cual copia de este manifiesto fue entregado a cada integrante del Grupo Informalista de Barahona, así como a escritores nacionales que nos orientan, como es el caso de Manuel Mora Serrano, con la firme esperanza de que con el tiempo los frutos de este esfuerzo del espíritu creador serán aportados en forma excelente, Dios mediante, pero que, por otra parte, los grandes nombres de las letras nacionales conozcan desde ya nuestro esfuerzo, a fin de que no quedemos ignorados o sin un estímulo verdadero que nos impulse.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

ÍNDICE

 

CONFERENCIA MANIFIESTO SOBRE

LOS POLOS MAGNÉTICOS DE LA POESÍA

INFORMALISTA

FIRMAS DEL GRUPO INFORMALISTA

DE Barahona, EN ADHESIÓN  A LA

CONFERENCIA-MANIFIESTO LITERARIO

 INFORMALISTA

BIOGRAFÍA AUTOR

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Abraham Méndez Vargas nació en Neiba, municipio común cabecera de la provincia de Bahoruco, en el mes de abril del año 1961, siendo hijo de don Arsenio Méndez Guzmán y de doña Bienvenida Vargas de Méndez, pastores de Iglesia en Neiba desde hace varias décadas. Realizó sus estudios primarios en la Escuela Arzobispo Valera de Neiba. En el 1982 graduase de Ballicher en Filosofía y Letras en el Liceo Manuel de Jesús Galván de Neiba. Avanzó la carrera de Derecho en la extinta Extensión de la UCE en Neiba y fue a terminarla en San Pedro de Macorís, donde obtuvo el título de Doctor en Derecho en el 1987. Actualmente es Juez Segundo Sustituto de la Cámara Civil, Comercial y de Trabajo de la Corte de Apelación del Departamento Judicial de Barahona.

 

Cursó la Maestría en Educación Superior en el Centro Universitario Regional del Suroeste (Curso-UASD), y tiene un Diplomado Superior de Metodología de la Investigación Científica, así como un Diplomado de Economía para Profesionales, ambos de la Universidad Interamericana (ÚNICA).

 

En la Escuela Nacional de la Judicatura ha cursado, además de la Formación Judicial Integral para Jueces, el Seminario de Garantías Constitucional, por Internet, en la Escuela de la Judicatura de España, en combinación con su homologa dominicana. Ha realizado muchos otros cursos y seminarios realizados en la ENJ, como parte de la formación continua de los Jueces.

 

Ha publicado los siguientes libros: Visiones de Macorís del Mar (1989, poesía), La casa de las pesadillas, (1994, novela), En un santiamén (2000), La seguridad jurídica en la República Dominicana (2000), Sueño de Gala (2001, novela), Sinfonías de la Paternidad (2005, poesía informalista).

 

Entre sus libros inéditos se destacan los siguientes: La sangre de las uvas (novela, 2005), EL SANTO LA GRAN PLENA (2004), El Control Judicial  Sobre la Ley que Declara el Estado de Excepción en la República Dominicana (2005).

 

Es el presidente del Grupo Infomalista de Barahona, el cual fundó junto al profesor Carlos Darío Sousa Sánchez, movimiento literario que agrupa a escritores,  poetas, narradores, dramaturgos y pintores  del suroeste dominicano, entre quienes se destacan Carlos Darío Sousa Sánchez, Eduard Suero Ramírez, Emilio Ramírez, Benjamín Toral, Julio Gómez Feliz, Bienvenido Matos Pérez, Cecilio Muñoz, MILEDYS García, Rolando Duverge´, entre otros que son promesas para las grandes ligas de las letras dominicanas. El manifiesto literario del Grupo Informalista aparece anexo a este poemario que hoy el autor pone en manos del público lector.

 

De acuerdo con la Enciclopedia Ilustrada de la República Dominicana (Tomo 3), Abraham Méndez Vargas, que preside la Antología de Escritores y Poetas de la Provincia de Bahoruco, de Juan Solano Pérez Ferreras, es uno de los principales autores literarios de la Provincia Bahoruco, junto a Apolinar Perdomo y a Manuel Arturo Acosta Sierra, y agregamos aquí, junto a Ángel Atila Hernández Acosta,  Frank Acosta Pérez, Oscar Acosta Pérez, Armando Sosa Leyba, Cheo Zorrilla, Eddy Mateo Vásquez, Pedro Caro, entre otros no menos importantes como son don SILVERIO HERASME PEÑA y demás talentosos hermanos HERASME PEÑA.  Pero, a decir el escritor y dramaturgo, Edgar Valenzuela, Abraham Méndez es el relevo en el tiempo del poeta Apolinar Perdomo.

 

 

 

 

 

 

 

DON MANUEL ARTURO ACOSTA SIERRA( RIPIPIN)

DON MANUEL ARTURO ACOSTA SIERRA(  RIPIPIN)

 

 

 

 

Abraham Méndez Vargas

 

DON MANUEL ARTURO ACOSTA SIERRA

(RIPIPIN)

 

(Poema en prosa)

 

 

Era don Manuel Arturo Acosta Sierra un poeta que aspiraba una canción distinta en el lenguaje eterno de las olas, y sus blancas palomitas de maíz tenían a veces, cuales devoradores ocasos, de esa exquisita sal de fuego donde el mar encuentra vida y desenvolvimientos briosos.

 

El flamboyán en flor de sus días intactos abanicaron su amor perenne con las nubes purpúreas de su voz augusta. Por él los pájaros del campo remontaban el canto de la esperanza para vestirse de cielo donde brillaban el rostro del otoño y la pelambre impía de un destino infausto.

 

Los sueños incumplidos de las flores exiliadas de sus mundos interiores crearon una risa dura donde todo, hasta aquellas palomitas de maíz, era blanca sal de mar, copo de nube, ósculo externo, y los sonetos inefables del poeta cerraron como cofres las viejas puertas del dolor.

 

Pudo, y quiso, trepar el árbol de las ciencias. Pero su gesto de amor sin límite quedóse irrigando las raíces del árbol de la vida.  Pasaron, así, los años y la misteriosa esencia de su voz insepulta y noble, sonreía junto al mar embriagador del paisaje absorto, mas su corazón de niño ansioso de un vuelo más eterno que las nubes, exilió el aroma natural de las flores de los sueños incumplidos.

 

En el amigo don Ripipín, entonces, las montañas que remontaban los enigmas y cubrían los horizontes de lado a lado del corazón, y las montañas, y el Lago, y los pájaros, y la tierra adentro, eran como círculos de versos inmortales, pensamientos nobles, humedecidos por el llanto del amor, para que se tornaran en inmensas rocas de fe, rocas que en brazos del viento entregaban las cosechas vivas del afecto que nos redime, y desde entonces ya no veo sólo al poeta sino al pensador que al pie del árbol de la vida nos grita con su bello Ideal de que el hombre es auto-indestructible universalmente, pudo haber estado con toda su nobleza en el mismo cogollo del árbol de las ciencias!

 

Nota: este homenaje al filósofo y poeta neibano fue publicado por Abradjam Méndez, en el periódico regional La Verdad del Sur, sección Las Dunas, página 18, en la edición del 23 de febrero del año 1990.